A través de las personas

La locura de los Recursos Humanos

Si, si, ya sé que el título puede ser un poco confuso, pero es lo que me soltaron ayer de pronto cuando estaba compartiendo experiencias de Recursos Humanos con un compañero de profesión.

En un momento dado estábamos hablando sobre los distintos procesos que manejamos en nuestra función y me dijo:  

“¡¡¡¿Sabes qué Enrique?……es verdad que en Recursos Humanos debemos estar casi todos locos !!!!”

Me quede confuso y un poco perplejo, dudando si me estaba vacilando o si realmente lo que decía tenía detrás algo serio, pero poniendo cara de póquer le pregunte el motivo de su afirmación….“muy fácil”, me contesto, “déjame que te ponga algunos ejemplos”:

  • Se nos llena la boca de decir que entendemos a las nuevas generaciones, sus dudas, sus motivaciones, sus características, la “baby boomer”, la “X”, los “Milennials” y en breve la “Z”, si, si….todas bien categorizadas, pero luego, a la hora de la verdad, seguimos aplicando las mismas políticas, cultura, procesos o planes de RR.HH. a toda la organización, sin segmentación alguna que se adecue a sus características particulares……¿lo ves lógico?
  • Comentamos siempre como cada vez más están dejando de existir los puestos de trabajo rígidos, con unas definiciones acotadas, llenos de competencias y skills asociadas e inmutables en el tiempo, y que en su lugar se van imponiendo trabajos que cambian sustancial y constantemente debido a las nuevas tecnologías, llegando a que, en muchos casos, la descripción del propio puesto viene dada por la persona que lo está ocupando.

Sin embargo, nos empeñamos en seguir haciendo definiciones de puesto “mega descriptivas”, de tres páginas, llenas de frases grandilocuentes pero inmutables en el tiempo…..¿está alineado con lo anterior?

  • Leemos por numerosos sitios como cada vez más no hay que fijarse en las skills o el conocimiento de una persona únicamente, sino en la capacidad que tenga para ir adaptándose a un entorno cambiante, surgiendo además metodologías que soportan esto como la de “Learning Agility” para medir el Potencial y el Talento, pero luego a la hora de hacer la selección de candidatos, siempre buscamos los mismo, perfiles clásicos y que demuestren mucha experiencia en el puesto que se está buscando.

Si para un Director de Marketing (o de cualquier otro área), por ejemplo,  seguimos buscando personas con 10 años de experiencia en ese puesto y además, con estudios relativos a ese área y carrera relacionada……¡¡¡¿donde está la capacidad de adaptación y el enriquecimiento del puesto?!!!.

  • Estamos hartos de conocer a personas en nuestra empresa, y fuera de ella, quejándose de la evaluación del desempeño (cuando la hay), del proceso que la soporta y de los resultados que genera, de su distribución forzada y de como al final algo que debería ser positivo se torna en frustración….pero sin embargo, seguimos gestionando el proceso de la misma manera y “forzándo” los resultados con la famosa Distribución normal, aunque produzca los resultados que ya conocemos, y cuando nos preguntamos el porqué, en muchos casos simplemente es porque así lo hacen el 90% de las empresas del entorno…..¿tiene sentido?.
  • Hablamos mucho del avance de la tecnología y de como cada vez más es más fácil acceder a ellas y nos tiene que generar mejores resultados.  Modelos SaS de aplicaciones de RR.HH., Internet, Redes Sociales, Gamificación, Selección 3.0….pero a la hora de la verdad….¿Cuantos departamentos de RR.HH. ves que de verdad hagan uso de esta tecnología en toda su potencialidad para la gestión con las personas?…..¿de verdad hacemos, como dirían los ingleses, el “Walk the Talk”?
  • Queda claro desde hace ya muchos años que cada vez más las personas quieren ser capaces de tener un buen balance de vida personal/profesional, pero sin embargo seguimos con la cultura del trasero en el asiento de la oficina y que te vean, no irse hasta que se vaya el jefe, no potenciar el teletrabajo, la flexibilidad, la responsabilidad personal y profesional.  Se asocia productividad a horas trabajadas y se aplica el mismo rasero a toda la empresa si tener en cuenta las peculiaridades de cada área, lo que hace que casos como el de Iberdrola en España, de poder hacer jornada intensiva todo el año y conciliar mejor, sea una “rara avis”, ¿de verdad queremos que nuestras personas estén así más motivadas?
  • Resulta super “cool” hablar cada vez más de entornos colaborativos, que potencien el trabajo en equipo y la creatividad individual, y luego a la hora de la verdad, la poca fluidez de las comunicaciones en las empresas, el potenciar solo la individualidad, la desconfianza en muchos casos a lo que sea arriesgado y no típico, o el miedo al error, tan instaurado en la mentalidad española, hace que las personas sigan en su día a día sin ir más allá, sin salirse del “camino”, ni para lo bueno ni para lo malo.

Como diría Steve Jobs, “deberiamos coger el Talento no para decirle lo que tiene que hacer, sino para que nos lo diga a nosotros”……¿pensamos que la mentalidad en las empresas está preparada para dejarnos arriesgar?.

  • Vamos metiendo cada vez más en las empresas la figura del HR Business Partner porque por fin alguien se ha dado cuenta que esto va de negocios y personas, como algo indivisible, pero a la hora de la verdad….¿Los HRBP desarrollan trabajo de valor añadido y les dejan ser proactivos o son totalmente reactivos?, ¿está preparado el negocio para dejarse guiar y asesorar por ellos hasta las últimas consecuencias o es solo fachada?….y a más a más….¿estamos nosotros preparados para asumir ese rol de puro “advisor estratégico” del negocio?

Cuando mi amigo soltó esos ejemplos, la verdad es que no pude decir mucho más.

Analizando en general la gestión de Recursos Humanos en muchas (¡¡muchísimas!!) empresas uno descubre con desasosiego como una cosa es lo que se dice y otra es lo que se hace, y que en muchos casos el mensaje está hecho para la audiencia pero luego no se lleva a la práctica.

Si realmente queremos tener una empresa enfocada al talento, donde éste desarrolle todo su potencial, donde las personas sientan orgullo de pertenencia y compromiso con lo que hacen, donde las personas sean el diferencial del negocio, donde sientan que aportan algo más no solo a la empresa, sino a la sociedad, donde puedan llenar sus vidas profesionales y personales….en definitiva, donde podamos seguir creciendo todos..¿por qué seguimos haciendo lo mismo y de la misma forma?….¿no deberíamos ser más rupturistas como muchas otras áreas de la empresa?, ¿no deberíamos arriesgarnos más?, ¿no deberíamos ser más flexibles?, ¿no deberíamos liderar nosotros mismos el cambio en primera persona? (¡¡nunca mejor dicho!!)

Mirando a mi amigo, no pude reprimir una sonrisa……efectivamente de pronto entendí su referencia a la locura de las personas de Recursos Humanos, ya que me vino de forma inmediata a la cabeza aquella frase tan famosa de Einstein que usamos nosotros mismos en miles de presentaciones:

¡¡Quedaba entonces meridianamente claro!! …..menos mal que eso solo le pasa a otros pero no a nosotros, ¿verdad? 😉

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11 opiniones en “La locura de los Recursos Humanos

  1. Pablo Sastre

    Totalmente de acuerdo con tu post Enrique.
    Como trabajador de RRHH se ve que la teoría se distancia mucho de la práctica. Uno de los motivos principales por los que creo que pasa esto es el poco peso que tiene RRHH en las empresas (al menos en las españolas), jugando en la mayoría de los casos un rol meramente ejecutor de las decisiones de la dirección. De RRHH todo el mundo sabe y opina (cual es la mejor manera de liderar, quien es el mejor candidato, cuál debe ser la mejor política de retribución…) Hace falta en los Dptos de RRHH, gerentes con capacidad de persuasión , capacidad para decir que NO a políticas que no van en una línea adecuada y que aporten valor desde RRHH. A su vez , se necesitarían consejos de administración con capacidad de escucha, humildad y con visión a largo plazo

  2. Isabel

    Buenas noches a todos, es la primera vez que entro en el blog, me ha llamado la atención el título, ” la locura de los RRHH” en mi caso no sólo es auténtico sino que es la realidad de mi día a día, en este momento desempeñó mi trabajo como responsable de área RRHHH calidad y FC docencia, en el ámbito de salud, época de verano contratacion de suplencias…… Me han parecido muy interesantes vuestras reflexiones pero me gustaría relizar una pregunta, ¿estas reflexiones emanan de una experiencia en la empresa privada o pública? La gestión de RRHH creo que es muy distinta en muchos aspectos dependiendo del tipo de empresa.

    ánimo, en mi opinión, es claro que es una locura, así me lo dicen casi a diario mis compañeros, pero trabajar con las y para las personas es muy interesante a la par que gratificante.

    Isabel

    1. Enrique Escalante Autor

      Muchas gracias Isabel y bienvenida. En mi caso emanan unicamente de la empresa privada, no tengo experiencia en la publica. Efectivamente la gestion es muy distinta de empresa a empresa, y las hay verdaderas “best practices” tambien….afortunadamente…..y si…trabajar para y por las personas para mi es lo mas gratificante, asi que en eso estamos 😉 un saludo!!!

  3. Gema

    Hola Enrique, me ha resultado muy interesante leer tus reflexiones, o las de tu amigo. Son en primera persona y poniendo el foco en tu área y en vuestra forma de hacer.

    Lo añadido por Claude pienso que complementa tu reflexión: hace falta que toda “la comunidad” se de cuenta del “problema”. Como Coach no lo llamaría problema, si no que hace falta darse cuenta de las ventajas que tiene trabajar de forma diferente, y para ello hay que arriegarse, sufrir un par de semanas con el robot de cocina y luego disfrutar de unos excelentes platos. Somos capaces de ir a cursos de cocina y decir qué buena pinta, y llegar a casa y dejar que siga cogiendo polvo el robot. Igual que vamos a conferencias donde salimos de subidón con las mejores intenciones, pero ahí queda.¿qué nos está faltando a la “comunidad” para poner en marcha el robot? ¿fé? Sería interesante preguntarnos con qué estamos comprometidos, es decir: si yo me analizo, si miro lo que hago, a donde me lleva o lo que consigo es con lo que estoy comprometido. Una cosa es decir y otra es hacer. De boca todos estamos comprometidos con las personas pero el camino se demuestra andando.

    Yo soy Coach Ejecutiva certificada,me formé y dejé mi estable trabajo en compras para acompañar a las personas en este proceso de hacer cosas diferentes, de dar la importancia a la persona para que consiga más allá de lo que se ha propuesto incluso. Y funciona. Y también añado desde mi experiencia, que todavía no es la prioridad de “la comunidad” cambiar y desarrollar talentos, ni el propio incluso. Pienso que no nos formaron para ello y nos falta el ,¿Cómo?

    Confío que irá cambiando y en ello he puesto mi empeño y mi profesión. Cuestionarse como vosotros habéis hecho es un gran paso y me ha encantado leerlo, la exposición ha sido clara como el agua más cristalina.

    Alguien tiene que llegar a casa y poner el robot en marcha…. la exquisita cena, valdrá la pena. Os animo!

    1. Enrique Escalante Autor

      Muchas gracias Gema. En tu caso tambien tienes una gran responsabilidad y es demostrar que el coaching como bien dices es una herramienta super potente y capaz de cambiar vidas. Como sabes si has leido otros post, me da lastima que ahora se use para todo porque se va a prostituir la palabra, y teneis la responsabilidad de que no suceda. Un buen plato se hace con los mejores ingredientes y el coaching es uno de ellos, asi que vamos a por esa cena !!! 😉

  4. Claude

    Totalmente de acuerdo con lo que has expuesto y, ciertamente, algo similar sucede en otros sectores profesionales.

    Yo creo que no es una cuestión de locura, sino de comodidad o, dicho de manera más pedante, de la tendencia de todo sistema físico a situarse en un estado de mínima energía. El ser humano, como sistema físico, busca siempre conseguir algo que cubra sus necesidades invirtiendo el mínimo de energía posible. En el caso de los RRHH, es posible que el modelo “arcaico” que todos conocemos esté realmente mal implementado y obsoleto, pero SIRVE !!! Y cambiarlo resultaría un esfuerzo, o inversión de energía, que muy pocos están dispuestos a hacer. ¿Por qué acabamos por no utilizar ese robot de cocina que nos regalaron por Navidad? Porque, al final, complica nuestra existencia: vale, un día puede que llegue a casa y me maldiga por no haber preparado el robot para tener la cena lista, pero pillaré un huevo de la nevera, me haré una tortilla y me comeré un helado que tenía olvidado por el congelador. Mi cuerpo habrá recibido la dosis de alimento que me pedía y dará la misión por cumplida. Mientras, el robot irá cogiendo polvo hasta que un día me canse y lo tire.

    En el caso de Einstein, su frase es perfectamente aplicable a su contexto: los científicos de la época no se explicaban una serie de cosas que ahora no vienen a cuento, y sus planteamientos rompedores como plantearse si la velocidad de la luz es independiente del sistema de referencia, hicieron posible salir del escollo en el que los científicos estaban metidos. Pero fíjate cómo la situación es diferente: Einstein dio una solución a un problema que TODA la comunidad científica reconocia que existía. La pregunta es: la “comunidad” formada por todos los empresarios y trabajadores de este país realmente ven un problema en el modelo tradicional de gestión de RRHH? O mejor dicho, ven un problema que merezca la pena solucionar?

    Déjame acabar con otro ejemplo. Hoy los teléfonos móviles van armados con microprocesadores potentísimos y con sistemas “calentitos”, acabados de salir del horno de la innovación. Sin embargo, en ingeniería aeroespacial se es muy conservador en cuanto a los sistemas utilizados, es decir, todavía hoy se utiliza tecnología de hace 20 años. ¿Por qué? Porque, a pesar de no tener las ventajas de la tecnología de tablets y móviles, han demostrado ser suficientes y fiables para su cometido. Evidentemente que poco a poco las nuevas tecnologías se van introduciendo, pero se aplica a menudo eso de “si funciona, por qué tocarlo?”.

    En resumen, más que plantearse si los profesionales de RRHH están locos o no, creo que lo que deberían plantearse es si verdaderamente están abordando un problema. Por ejemplo, ¿es la gestión del talento que se ha puesto tanto de moda algo que realmente interese? ¿O quizá es que nos hemos montado en el carro de la filosofía iniciada por gente que ha tenido éxito como Steve Jobs? ¿Verdaderamente el éxito de Google radica en su política de RRHH? A menudo tendemos a encontrar problemas donde solo hay inconvenientes salvables. Yo creí que hacerme la cena era un problema, lo que propició que alguien me regalase el robot de cocina. Pero cuando vi que mantener y preparar el robot era más laborioso que pillar una paella y freir un huevo, la solución se convirtió en el verdadero problema, y prepararme la cena volvió a mostrarse como una incomodidad aguantable.

    Saludos!

    1. Enrique Escalante Autor

      Muy interesante tu forma de enfocarlo Claude…..merece la pena darle una vuelta a tu reflexion, muchas gracias !!! 🙂

  5. Enrique Escalante Autor

    Muchas gracias por tu aportación. Te comento a tus 2 cuestiones:

    1- Efectivamente, comparto lo que dices de la presencialidad que siempre es importante, y el “roce” humano con los compañeros siempre debe existir, ya que en caso contrario es inviable. Pero sin embargo sí encuentro que eso no es incompatible con buscar alternativas, que las hay, a una mejor conciliación personal/laboral y que estamos obligados a hacerlo.

    2.- Respecto a lo que comentas de personas psicópatas o con ese perfil, la verdad es que no soy psicólogo, con lo que no te sabría decir si es fácilmente detectable o no. Creo que con las pruebas que se suelen hacer los filtros ya son importantes, pero desde luego algún caso se te puede colar.

    En ese supuesto, pienso que lo importante no es tanto que se haya colado o no, sino el reaccionar rápido si se genera una situación perjudicial para el negocio y las personas que lo componen….desde mi punto de vista la diferencia estaría más ahí, aunque sea una postura más reactiva que proactiva, que soy consciente de eso.

    Espero haber aportado algo a tus dudas.

    Abrz.

    1. E

      Hola Enrique,

      Perdona que llevo una semana un poco loca y no he podido atenderte antes.

      Yo tampoco soy psicólogo, sin embargo, mi experiencia personal me ha llevado a leer sobre ellos mucho (y sigo haciéndolo). Llevo más de media docena de libros sobre psicopatía, y no podría contar los videos y papers que he leído sobre ello. Es un tema que no creo que pueda dejar, pues las personas que nos hemos visto afectadas directamente por alguien con fuertes rasgos psicopáticos, suele tener una percepción de la vida algo diferente, pues te marca mucho. Todo lo relacionado con psicópatas suelen ser acontecimientos de vida o muerte, no son exageraciones como algunos piensan, por eso no puedo dejar de leer sobre este tema.

      De hecho, me resulta bastante chocante encontrar que la mayoría de psicólogos no saben nada apenas sobre psicopatía. No parece que se le dé mucha importancia a la psicopatía desde la educación reglada. Con las únicas personas con las que puedo compartir mis opiniones sobre el tema son con psicólogos forenses enfocados en psicopatía, o bien criminólogos directamente. El que no haya tirado por estas ramas no sabe nada de psicopatía, apenas tiene una vaga definición del tema en cuestión, que es muy amplio y complicado.

      Dices que hay filtros en recursos humanos para personas con altos rasgos de psicopatía (no me gusta etiquetar demasiado, por eso prefiero usar esa expresión aunque quede más larga)? No hay. No hay ninguno. Te lo digo con toda seguridad. La psicopatía es muy difícil de detectar. Los psicópatas son auténticos maestros del engaño. Es algo de lo que no se suele hablar, pero imagínate que mientras el resto de las personas desde pequeños crecemos jugando y buscando ciertas motivaciones y descubriendo cosas, como el valor de la amistad con otros niños, y todas esas cosas que los niños suelen hacer. Para cuando te vas haciendo adulto, en la pubertad, comienzas a descubrir nuevos valores sociales, cosas que te van ayudando a desenvolverte y convivir con el resto de las personas. Imagina ahora, aunque resulte algo extraño, que hay un tipo de niño cuya mente no se alinea con este tipo de pensamiento. Este niño/niña se siente totalmente fuera de esta progresión y no comparte los sentimientos que son normales para el resto. Mira las películas, y todo lo que hay a su alrededor, y sencillamente le cuesta entenderlo. Llega un momento que se da cuenta de que realmente él/ella es diferente al resto, y decide esconder quien es, pues su forma de ser es severamente castigada por la sociedad. Desde esta toma de conciencia que suele darse entorno a los 9 años, los psicópatas se dedican a imitar los sentimientos de los demás de forma que lloran y gesticulan con una naturalidad que es imposible de diferenciar de la que no lo es. Requiere práctica, muchos años de práctica.
      Mientras el resto de nosotros estamos pensando en echarnos novio/novia, en terminar los estudios, los psicópatas tienen otros objetivos muy diferentes, y no desaprovechan ni un minuto, ni una sola conversación con otra persona, para practicar lo que le lleve a sus ambiciosos objetivos, ya que son altamente competitivos. Toda conversación con otro ser humano tiene algún oscuro objetivo como persuadir, probar alguno de sus recursos lingüísticos, probar la capacidad humana, castigar (pues suelen ser sádicos por naturaleza), dominar, etc etc y aunque nos parezca increíble, queda escondido a nuestros ojos pues, como ya digo, mientras nuestras intenciones son bien diferentes en las tareas del día a día, las de estas personas son practicar todas estas técnicas desde que toman conciencia de que son diferentes al resto, y al no compartir los sentimientos, miran a las personas con sentimientos como simples papeles de usar y tirar y desprecio. Eso sí, todo bajo una inmaculada sonrisa que te cautivará desde el minuto cero.

      Como digo, me parece un tema crítico, pues las consecuencias son altísimas a nivel económico y personal en una empresa, pero no se hace nada.

      Una solución sería, dado lo difícil que es localizar a este escurridizo tipo de personas, que alguien desde dentro a posteriori te avise, tal y como tu indicas. Pues bien, como no hay concienciación sobre este tema, esto tampoco funciona. Yo personalmente tengo a un compañero de trabajo del que no tengo dudas es un psicópata, corrí el riesgo de contarlo a uno de mis superiores, pues uno no quiere problemas, y el resultado no pudo ser peor: mi superior, que fue quien seleccionó a esta persona, se sintió altamente insultado por lo que yo le comentaba, pues los psicópatas como digo, todo lo hacen con un propósito bien estudiado, y mi jefe sentía mucha empatía por esta persona. Como digo, los psicópatas son expertos en manipulación, y se encargan de usar la empatía para crear círculos que les protejan, por eso siempre tienen las espaldas cubiertas. Mi jefe pensó que le estaba hablando de algún tal Hannibal Lecter y que era todo algún tipo de “oscurantismo” al hablarle de la manipulación. Resultado: tuve que además pedirle perdón por mis comentarios, y esa persona sigue en la empresa, y seguirá, pues hay que conocer muy bien el tema para saber reconocer ciertos los rasgos.

      Otra cosa que se me ha echado en cara, por decirlo así, muchísimas veces, es que las personas que estudiamos a los psicópatas vemos psicópatas por todas partes. No es cierto. Los rasgos psicopáticos están muy extendidos entre nosotros, esto es así nos guste o no. Pero solo hay cierta persona, que llama tu atención poco a poco hasta que te atreves a finalmente ponerle la etiqueta de psicópata. Se necesita de muchos meses de observación, y aun así siempre te quedan dudas. Esas dudas, son las que les viene bien a ellos, por supuesto. Nosotros solemos conceder el beneficio de la duda, aun cuando lo que está en riesgo sea enorme.

      En mi historia laboral, solo he podido apuntar como psicópatas de forma casi segura, a dos personas. Seguramente haya habido más, pero no tampoco los datos suficientes como para sacar más conclusiones.

      Ambas personas entraron en empresas grandes multinacionales sin tener estudios ni preparación sobre el tema en cuestión. Sí si. Y cómo es posible, se preguntarán algunos, otros pensarán que tienen un equipo de recursos humanos nefasto. No se equivoquen, con el tema de los psicópatas se aprende a tener mucha humildad, pues ves de la forma sistemática que nos engañan. Si engañan a otros, también te podrían haber engañado a ti perfectamente.

      Puedo citar el caso de un chico que vivía en Chile cuyo sueño era venirse a España. Contactó con varias empresas que ofrecían cierto puesto de programador informático de una tecnología muy concreta. Él solo había hecho un solo trabajo relacionado con esa tecnología, y además, había conseguido ese proyecto, a través de una forma nada bonita, chantajes emocionales, debía dinero, etc. Una de las empresas se mostró interesado en él, y cómo sería la cosa, que él se vino a España, volvió a contactar con la empresa, lo citaron para una entrevista, y volvió a su casa con un contrato de programador senior.

      Fue tal el daño causado a la empresa, que no sé si aun están recuperándose. Pero lo cierto es que él nunca fue apuntado como la causa de los problemas. El día a día de estas personas es una especie de frío plan militar de manipulación para conseguir desestabilizar todo lo que tiene a su alrededor. Luego, él siempre será la persona que quede impoluta en medio de todos los escándalos, una buena forma de ascender. Pero como los psicópatas necesitan vivir al límite, terminó cansándose de la fiesta y se fue a otro trabajo. Cada día miraba su correo al levantarse y exhalaba después de ver que no tenía ningún email de su jefe mandándole a la calle, que no le habían descubierto. Pero jugar a caminar sobre la cuerda floja, tiene ese peligro, que si te caes, te caes al abismo.

      Ahora está felizmente en su tercera compañía trabajando en España, haciendo sus mismos juegos sucios, solo por el placer de controlar su entorno y divertirse con ello.

      Mi actual compañero de trabajo es un caso parecido. Entró en una de las mayores multinacionales de la historia sin tener ni los conocimientos más básicos. Y cómo? Me lo expliquen, no? Pues según mi jefe, cuando le intenté advertir de que las cosas a veces no son lo que parecen y nos podemos llevar un susto grande, es que “le gustó su forma de hablar” y que casualmente conocía al que fue su anterior jefe, lo llamó, y le dio muy buenas referencias sobre él. Voilá.

      Te aseguro de que en tu empresa hay al menos, por estadística, un psicópata, si no más.

      Un saludo,

      E.

      1. Enrique Escalante Autor

        Muchas gracias E…..poco mas que añadir, claramente dominas el tema muchisimo mas que yo, asi que dicho queda. Gracias por compartirlo. 🙂

  6. E

    Hola,

    Me ha gustado mucho lo que planteas y la forma en la que lo has contado. Yo también percibo desde mi puesto cierta “locura” que se vive desde los que se dedican a recursos humanos.

    Soy técnico informático, desde mi punto de vista, a veces y muy a mi pesar, el trabajo en oficina sigue siendo obligatorio. La comunicación que surge entre compañeros cuando muchas veces no funciona el chat, o el simple cara a cara, a veces funciona mucho mejor si hay buen ambiente y simplifica mucho las cosas, porque mejora la comunicación, por mucho chat que haya.

    Seguramente en equipos pequeños con el chat sea suficiente, pero actualmente trabajo en un equipo grande y a veces no queda más remedio que levantarte de la silla o hacerle alguna pregunta al compañero de en frente en un tono un poco más confidente, off-the-record.

    Encuentro que la tarea de recursos no es nada fácil, pero creo que hay un aspecto que se suele ignorar sistemáticamente por todos los que hacéis recursos humanos. Me refiero a que, de forma general, no existe preocupación por evaluar si estamos contratando a un psicópata, o alguien con altos rasgos de psicopatía. Hay demasiado desconocimiento aun sobre este tema y las consecuencias de meter a un psicópata en una empresa son muy altas y las pagamos todos.

    Será quizás por lo que el cine nos cuenta sobre psicópatas, o bien porque nuestra mente no está programada para pensar en que alguien con una sonrisa muy agradable y simpática, sea en realidad una persona muy diferente a nosotros con unos propósitos muy oscuros. O bien, nuestra mente tiende a pensar que no somos fácilmente manipulables. O bien por puro miedo o terror, preferimos negar la existencia de este tipo de personas.

    Quizás sea un poco de todo lo anterior, lo que sirve de llave mágica para que le abramos la puerta de par en par a los psicópatas en la empresa.

    Es muy difícil medir la destrucción causada por alguien así, es imposible diría yo, pero tampoco creo que sea algo que se necesite demostrar con estadísticas sabiendo cuáles son el tipo de impulsos y objetivos que llevan a estas personas a actuar en el día a día.

    ¿Se aplica algún tipo de filtro con respecto a este tema? ¿Está recursos humanos formado en este tema?

    Comparto contigo esta reflexión porque veo que eres una persona crítica y me gustaría saber lo que opinas sobre este tema, si es algo que ya habías pensado, ..etc.

    Muchas gracias!

    Un saludo,

    E.

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